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Salvador García Soto
Salvador García Soto
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Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

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15 Junio 2019 04:00:00
Celosos, resentidos y la primera oposición dentro de la 4T
Era 1977 y Porfirio Muñoz Ledo era entonces secretario de Educación del Gobierno de José López Portillo, y ya en ese primer año del sexenio autodestapado como “precandidato natural a la Presidencia”, recibía un fuerte reclamo del entonces secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles:

–¡Está tratando de hacer oposición dentro del Gobierno! –le reprochó Reyes Heroles por los cambios que había hecho a la programación del Canal 11.

–No, secretario, no se está tratando sino se trata precisamente de eso, de hacer oposición al Gobierno. –Le contestó Muñoz Ledo, que entonces tenía 44 años.

Hoy, 42 años después, como presidente de la Cámara de Diputados, alfil de la Cuarta Transformación y con 86 años, Porfirio Muñoz Ledo parece estar haciendo nuevamente “oposición al Gobierno” desde adentro del Gobierno, pues sus declaraciones, críticas y duros cuestionamientos de los últimos días a las decisiones del presidente Andrés Manuel López Obrador, en relación con los acuerdos con Estados Unidos y a la designación del canciller Marcelo Ebrard como cabeza del equipo negociador y encargado de cumplir esos acuerdos migratorios con Washington, ya le valieron una respuesta directa y no menos dura del Presidente.

“Se decidió crear la coordinación y quien coordina es Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, porque a él le corresponde esta función; de todas maneras se despiertan celos y sentimientos, entonces quiero que queden claras algunas cosas, primero que es mi facultad; no se autonombró Marcelo Ebrard, yo tomé la decisión. Segundo, Marcelo tiene toda la experiencia para encabezar al grupo que está atendiendo este asunto, lo ha demostrado durante mucho tiempo, está preparado, es un profesional y lo acaba de demostrar. No fue fácil la negociación y salimos bien, salieron adelante los integrantes de nuestro equipo encabezados por Marcelo Ebrard”, dijo López Obrador en una abierta defensa del canciller, como respuesta a un bloque dentro del gabinete y de la 4T que han cuestionado el protagonismo del canciller.

Con todo y la defensa de López Obrador, Ebrard no se salvó este viernes en su comparecencia de las críticas de los senadores de oposición a los acuerdos con el Gobierno de Donald Trump y menos de los “dardos envenenados” que le lanzó Muñoz Ledo desde la tribuna del Senado de la República: “Usted no debiera estar invadiendo funciones de otras secretarías… Que no me lo inflen tanto porque me lo van a reventar”, le dijo el morenista que preside la Cámara de Diputados al secretario de Relaciones Exteriores.

Otra que acusó recibo de las palabras presidenciales sobre los “celos y resentimientos” que se despertaron en su equipo por el papel de protagonista que está jugando Marcelo, fue la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, a quien los reporteros encararon al salir precisamente de una reunión en el Senado para preguntarle si se sentía celosa o desplazada por las funciones de coordinador que el Presidente le otorgó a Ebrard en materia migratoria: “Nunca he sido celosa y le pueden preguntar a mi marido… No, para nada. Yo creo que la secretaría de Gobernación es enorme y todo incide en la gobernabilidad y gobernanza del país. Todos los temas, incluido el migratorio, y por supuesto que yo no me siento desplazada; en este momento se están tomando medidas distintas”, dijo Sánchez Cordero, quien este mismo viernes sufrió una baja en su equipo: la del comisionado de Migración, Tonatiuh Guillén, quien fue corrido directamente por el presidente Andrés Manuel López ante la falta de resultados en su labor.

LLÁMALE DISIDENCIA

Protagonista indiscutible de los últimos 10 sexenios, personaje tan inteligente como polémico que ha sobrevivido ya a una decena de presidentes y ha militado y presidido casi todos los partidos y el espectro político nacional, Porfirio Muñoz Ledo y Lazo de la Vega siempre fue un político con ideas propias y firmes. Pero esa misma condición, que lo llevó a lo largo de sus más de 60 años en la política, a sumarse a distintos movimientos y figuras de la política nacional, siempre lo mantuvo como el siempre brillante político intelectual, ideólogo, embajador y diplomático, creador de instituciones, impulsor de reformas políticas, varias veces aspirante y candidato presidencial, pero al final, siempre alfil de otras figuras y personajes; alfil de lujo, pero alfil.

Así llegó a la 4T, como el alfil de Andrés Manuel López Obrador, que le reconoció sus valiosas aportaciones a las luchas opositoras de la izquierda y lo convirtió en la figura moral de la Cuarta Transformación que, como presidente de la Cámara de Diputados, fue el encargado de imponerle la banda presidencial. Y en 6 meses, ante las decisiones recientes de López Obrador y los virajes obligados en su gobierno, pasó de llamarlo “un personaje místico, un cruzado y un iluminado”, a cuestionar abiertamente sus recientes decisiones en la relación y los acuerdos con Estados Unidos y convertirse en la cabeza de la primera oposición interna de la 4T.
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